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Impuestos e incentivos

La aduana dominicana vista desde la puerta de una residencia en Riviera Bay

Publicado el 17 septiembre 2026 10 min de lectura

La aduana dominicana cobra arancel sobre el valor CIF de lo que usted importe, según una de las cinco tasas que fija la Ley 146-00, y el ITBIS se liquida aparte por encima. Existe una vía libre de arancel para el mobiliario de todo un hogar, pero está escrita para quien viene a residir en el país y no para quien compra una propiedad en él; y como cada residencia de Riviera Bay se entrega amueblada, la pregunta suele reducirse a lo que cabe en una maleta.

¿Qué cobra realmente la aduana dominicana, y sobre qué base?

A una caja importada la esperan en un puerto dominicano dos tributos distintos, que no son el mismo instrumento. El primero es el arancel. La Ley 146-00, la reforma arancelaria que reescribió la Ley 14-93, coloca cada subpartida en una de cinco tasas ad valorem: 0%, 3%, 8%, 14% o 20%. La tasa que corresponde la decide la partida arancelaria de la mercancía, no lo lujosa que parezca; por eso esta página no atribuye adrede ninguna tasa a un objeto concreto: un sofá, un televisor y una caja de ropa de cama plantean tres preguntas de clasificación separadas, para un agente aduanal con la lista de empaque delante.

El segundo es el ITBIS, el impuesto dominicano al valor agregado, con una tasa del 18% desde 2016. En una importación se cobra junto con el arancel, y de ahí que el corredor devuelva una sola cifra. Conviene igualmente tenerlos separados en la cabeza: descansan sobre normas distintas, y un alivio escrito contra uno no es automáticamente alivio del otro.

Ambos se calculan sobre el valor CIF —mercancía más seguro más flete—, no sobre la factura de la tienda. El flete marítimo por el Caribe no es un detalle, así que una caja de muebles tributa sobre una base sensiblemente mayor que lo que costaron los muebles. El procedimiento lo rige la Ley 168-21, la norma aduanera hoy vigente, que aplica la Dirección General de Aduanas.

Riviera Bay se entrega amueblada: ¿qué queda entonces por importar?

Que la mayoría de los propietarios de aquí nunca abra un expediente aduanal tiene una explicación sencilla: la residencia se entrega amueblada. En las 110 residencias —desde el plano de una habitación de 720 pies cuadrados hasta el de tres habitaciones de 1,418 pies cuadrados— el mobiliario, la cocina y los acabados llegan con la unidad y no detrás de ella en un contenedor. Los precios parten de $210,000, y eso compra un sitio donde dormir la misma semana en que recibe las llaves.

La pregunta aduanal deja así de ser «cómo mudo una casa» y pasa a ser «qué quiero que no esté ya aquí». En la práctica la respuesta es corta y personal: ropa, una computadora portátil, libros, una bicicleta, herramientas, los utensilios de cocina a los que uno tiene apego, cuadros. Todo eso viaja con usted, y las franquicias de llegada que se detallan más abajo suelen bastar.

También cambia la aritmética. Flete marítimo, manejo portuario, honorarios del corredor y arancel sobre el valor CIF son costos que una entrega amueblada sencillamente elimina. Quien piense enviar de todos modos debería costear la alternativa con honestidad, incluido el riesgo callado de que un contenedor de textiles de hogar usados llegue a un clima bastante más duro con ellos que aquel del que salieron.

Recreación de una sala y comedor amueblados en Riviera Bay, Cana Bay: una de las 110 residencias entregadas listas para vivir, desde 720 pies cuadrados.

La exención de efectos del hogar y para quién está escrita de verdad

La ley dominicana sí prevé una vía libre de arancel para un hogar. El artículo 13 de la Ley 146-00 exceptúa de los gravámenes arancelarios la importación de efectos personales y del hogar pertenecientes a extranjeros que vengan a residir definitivamente en el país, y a dominicanos que hayan vivido fuera dos años consecutivos y regresen a establecerse de forma definitiva. La Dirección General de Aduanas invoca ese artículo, literal D, en el propio formulario que llena quien se muda.

Lea la condición con cuidado, porque es la parte que el discurso comercial suele difuminar. Lo que la autoridad pide a un extranjero es un permiso de residencia dominicano ya obtenido. Comprar un apartamento no lo sustituye. Propiedad y residencia son dos trámites separados, con papeles separados, y la exención sigue al segundo.

Hay otros dos límites que pesan. La norma concede el privilegio solo si no se le ha concedido antes a esa persona: es una vez en la vida, no una franquicia anual, y conviene saberlo antes de gastarla en un primer envío a medio preparar. Y las instrucciones de la propia autoridad piden no traer ajuares que excedan las necesidades del hogar, lo que descarta mudar el contenido de una segunda casa bajo el mismo expediente.

Algo que esta página no le dirá es cómo se cruza esa exención con el ITBIS. El artículo 13 está redactado contra los gravámenes arancelarios; el ITBIS vive en otra norma, con su propia lista de importaciones exentas, y el texto consolidado vigente de esa lista no se pudo consultar directamente desde aquí. Pida a su agente aduanal que se lo confirme por escrito antes de que zarpe un contenedor.

  1. Primero la residencia
    La exención se ata al permiso de residencia, así que el expediente migratorio va antes que el aduanal. Sin él no hay nada que solicitar.
  2. Pedir la cita
    La autoridad exige que la solicitud se haga en persona y con cita, por la misma persona que figura en el envío.
  3. Armar el expediente
    La lista publicada incluye el conocimiento de embarque original, la hoja de liquidación de impuestos, pasaporte vigente con copia de todas sus páginas, el formulario de declaración de ajuares lleno y, según el estado civil, acta de matrimonio o de divorcio.
  4. Presentarse usted mismo
    La presentación es personal: nadie hace la fila por usted. Verifique los requisitos vigentes antes de embarcar, pues la autoridad advierte que su propia lista está en revisión constante.

Qué se puede traer en el avión

La autoridad aduanera publica un manual del viajero, y la edición de la que salen estas cifras se lanzó el 27 de noviembre de 2025. Los artículos personales corrientes —ropa, calzado, artículos de higiene, cosméticos, libros y revistas— pasan sin declaración y sin impuesto. Sobre eso, un pasajero puede traer mercancías u objetos para regalo por un valor total de hasta US$500, beneficio utilizable una vez cada 3 meses.

La electrónica se cuenta más que se valora: 1 laptop y 1 tableta por viajero, nuevas o usadas, entran libres, y los aparatos adicionales tributan. Los pasajeros mayores de edad pueden traer hasta unos 1.3 galones estadounidenses de bebidas alcohólicas; la franquicia en sí está fijada en unidades métricas, y 1.3 galones queda justo por debajo. Más de US$10,000 en efectivo, o su equivalente en pesos o en otra moneda, debe declararse en el formulario al entrar y otra vez al salir.

Para quien añade la capa personal a un apartamento ya amueblado, ese margen rinde más de lo que parece. Ropa de cama, buenos cuchillos, un molinillo de café, una computadora y una cámara caben de sobra, repartidos en dos o tres viajes, sin costo aduanal alguno. Vuelva a leer el manual antes de volar: se reedita, y esta página se escribió contra la versión en línea el 17 de septiembre de 2026.

US$500 Franquicia de regalos por viajero
3 meses Cada cuánto se renueva
US$10,000 Umbral de declaración de efectivo
18% ITBIS cobrado en la importación

Mandarse una caja cuando ya está instalado

El tráfico de courier tiene su propio umbral. La autoridad trata como envío de bajo valor aquel cuyo valor FOB sea igual o inferior a US$200, y un envío dentro de ese límite despacha sin impuestos de importación. Fíjese en la base: el FOB es la mercancía sola, mientras que el arancel ordinario se calcula sobre el valor CIF, de modo que no se miden igual y un paquete cerca de la línea puede leerse distinto de lo que usted esperaba.

Por debajo del umbral, el único cobro es la tasa por peso que fija el Decreto 627-06: unos US$0.11 por cada libra despachada. El despacho expreso en general se rige por el Decreto 402-05. Partir un pedido en varios paquetes para quedar bajo el límite es una táctica conocida y un abuso igual de conocido, y así se trata.

El origen de la mercancía también cuenta. El Country Commercial Guide de Estados Unidos, actualizado el 25 de febrero de 2026, recoge que la mayoría de las exportaciones estadounidenses llega hoy a República Dominicana libre de arancel gracias al CAFTA-DR, con un desmonte residual de hasta 20 años que corrió hasta 2025. «La mayoría» es la palabra de esa guía, y el trato depende de que la mercancía sea realmente originaria de un país miembro según las reglas de origen del acuerdo: comprado en Miami no es lo mismo que fabricado en Estados Unidos.

Qué conviene resolver antes de embarcar nada

Tres preguntas deciden si un propietario de aquí se topa de verdad con la aduana dominicana. ¿Tiene, o tendrá, residencia dominicana? Si no, la exención de efectos del hogar le queda cerrada y un contenedor vuelve a ser una importación gravada como cualquier otra. Segunda: ¿hay algo que quiera de verdad y que la residencia no contenga ya? Con el mobiliario incluido, la lista honesta suele caber en el equipaje. Tercera: ¿alguien ha clasificado lo que piensa enviar? Una tasa de 0% y una de 20% son dos desenlaces perfectamente normales del mismo arancel, y la diferencia está en una partida que se puede conocer de antemano en vez de descubrirla en el puerto.

Tome cada cifra de esta página como fechada y no como permanente. Las tasas viven en una ley y se mueven despacio; las franquicias del viajero viven en un manual que se reedita; el umbral de courier vive en un decreto. Cada una se leyó el 17 de septiembre de 2026 en la autoridad que la publica, y cada una merece una relectura antes de contratar flete.

Preguntas frecuentes

¿Comprar en Riviera Bay me permite importar mis muebles sin arancel?
No; son cosas sin relación. La exención del artículo 13 de la Ley 146-00 se concede sobre la base de un permiso de residencia dominicano, que es un asunto migratorio y no de propiedad. Como las 110 residencias se entregan amuebladas, además, la pregunta suele ser teórica: lo que los propietarios quieren traer de verdad son efectos personales, y esos viajan bajo las franquicias de llegada.
¿La exención de efectos del hogar se puede usar más de una vez?
No. La norma la condiciona a que el privilegio no se le haya concedido antes a esa persona, lo que la convierte en un beneficio de una sola vez en la vida. Vale la pena saberlo antes de gastarla en un envío parcial, porque una mudanza mejor planeada más adelante no conseguirá una segunda.
¿Cómo se calcula el arancel de lo que sí envío?
Sobre el valor CIF —mercancía, seguro y flete— a la tasa que lleve la partida arancelaria del artículo: 0%, 3%, 8%, 14% o 20%, con el ITBIS del 18% liquidado al lado. El flete va dentro de la base, así que el costo de enviar también tributa. Un agente aduanal puede clasificar la lista de empaque antes de que salga.
¿Y si viajo varias veces al año?
La franquicia de regalos de US$500 se renueva una vez cada 3 meses, de manera que tres o cuatro viajes al año llevan cada uno la suya. Los efectos personales corrientes quedan fuera de esa cifra y no se imputan contra ella, y la franquicia de 1 laptop y 1 tableta rige por viajero y por entrada. El efectivo por encima de US$10,000 se declara en cada cruce, al entrar y al salir.

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